El hotel Neri, que fue el primer hotel boutique del barrio, es miembro de la familia de Anima Hotels y es el único de Barcelona integrado en la cadena Relais & Châteaux, cuenta con veintidós habitaciones y distintos espacios que permiten disfrutar de una estancia más allá de los estándares. A partir de un ambiente íntimo en conjunción con un entorno urbano que es historia viva de la ciudad, Neri propone atraer hacia el interior de sus paredes la esencia del Mediterráneo y la magia del Barrio Gótico.
En la actualidad, el hotel Neri quiere ser una nueva ventana a la ciudad para descubrirla a través del trabajo artesano. Coeditará con profesionales locales que trabajan con el legado de la ciudad para dar voz a su historia actual. Se trata de un diálogo con el entorno que evoluciona hacia una visión del mundo mucho más amable y sostenible, poniendo en valor la comunidad y las raíces de una ciudad mediterránea que recibe, acoge y aprende de la diversidad. Así, es como el hotel Neri se conforma como la Voz del Gótico, para compartir el pasado, mostrar el presente y ayudar a forjar el futuro.

Los huéspedes pueden elegir entre alojarse en una de las seis habitaciones Estándar, la Deluxe Balcony, alguna de las ocho Deluxe, de las cuatro Deluxe con terraza, de las tres Junior Suites o de la Suite Neri.
Las habitaciones Estándar están decoradas con muebles minimalistas de madera artesanal. Las estancias de la primera planta cuentan con grandes murales realizados en pan de oro y pan de plata, mientras que el resto de las plantas albergan cuadros de las fotografías originales de “La Mirada Transeúnte”.
También en la primera planta se encuentra la Deluxe Balcony que se diferencia de las demás porque el balcón dispone de vistas a la Plaza San Felip, lo que permite sentir la plaza de cerca y vivir la historia del Barrio Gótico.
Las ocho habitaciones Deluxe, y las cuatro Deluxe con terraza, repartidas en la primera y segunda planta, cuentan disponen de mayor amplitud, así como de cuartos de baño con bañera. Algunas de ellas poseen múltiples balcones, artesonados originales e incluso terrazas privadas con una divertida idea de ducha al aire libre.
Las tres Junior Suites, localizadas en las diferentes plantas del hotel y distinguidas por sus características especiales, disfrutan de más espacio, artesonados originales, múltiples balcones e incluso terrazas privadas.
Por último, la Suite Neri es la estancia con mayor espacio y confort. Emplazada en la primera planta, atesora altos techos de artesonados originales, grandes sofás italianos y amplios ventanales con balcones independientes.

Emplazado frente a la icónica plaza Sant Felip Neri, una de las postales más hermosas de Barcelona y del Barrio Gótico, “a Restaurant” dispone de un enclave discreto, íntimo y acogedor. Se trata, sin embargo, de un espacio vivo, desenfadado y dinámico en el que el chef Alain Guiard da rienda suelta a su creatividad mediante una cocina fácil de entender, potente, creativa y con personalidad que hunde sus raíces en la tradición local.


“a Restaurant” propone una cocina con base, con fondo, bien hecha. Una cocina que apuesta por la simplicidad de las minúsculas y que empieza por el principio, por la “a”. Se trata de recetas honestas que se rigen por el respeto al producto, al que se aplican mínimas intervenciones para ensalzar sus sabores.
El ambiente sosegado e íntimo de Neri invita a quedarse y disfrutar de los distintos espacios del hotel como La Biblioteca; el Espacio Boa donde se encuentra La Boa, una de las grandes obras de los hermanos y diseñadores brasileños Campana, diseñadores brasileños que cuentan con reconocimiento internacional: noventa metros de terciopelo anudado en un gran trenzado irregular, desde donde contemplar el impresionante lienzo inspirado en una selva moderna, obra de Amado Fabrega y Alejandro Bedoya. Un soplo de aire y exotismo que invita a viajar sin salir del hotel. así como el Lounge Bar donde poder disfrutar d ellos mejores cócteles y tentempiés.
La azotea del hotel Neri esconde un rincón sorprendente e inesperado. Se trata de un pequeño jardín desde donde se contempla el skyline más auténtico de la urbe: una amalgama de tejados, terrazas y ropa tendida (elemento que da nombre el espacio, Roba Estesa significa “ropa tendida” en catalán) que ubica al visitante en el corazón de un entramado de calles vivo y genuino del que el hotel forma parte activa, el Barrio Gótico. Este íntimo recoveco del centro urbano barcelonés goza de una coqueta piscina desbordante junto a la que tomarse un cóctel o un vino será un verdadero placer.

Casi en frente del Hotel Neri, en la misma Calle Sant Sever, está Casa Neri, una antigua casa con resquicios arquitectónicos clásicos que fue reformada y dividida en seis exclusivos apartamentos de un dormitorio para dar respuesta a la creciente demanda de huéspedes que desean una estancia más independiente.









