El turismo náutico continúa consolidándose como una de las opciones preferidas por quienes buscan una forma diferente de disfrutar de sus vacaciones. En este contexto, el catamarán gana protagonismo dentro del segmento de alta gama, impulsado por el crecimiento del mercado del chárter y por una demanda cada vez mayor de experiencias personalizadas en el mar.
España mantiene esta tendencia. Entre enero y junio de 2026 se registraron 3.105 nuevas matriculaciones de embarcaciones de recreo, un 11,2 % más que en el mismo periodo del año anterior. De ellas, 1.041 se destinaron al alquiler, lo que representa un incremento del 15 % respecto al primer semestre de 2025, según datos de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN).
En destinos como Baleares, Cataluña o Andalucía, el catamarán se ha convertido en una de las opciones con mayor crecimiento dentro del alquiler vacacional. Frente al velero tradicional, ofrece una navegación más estable y espacios diseñados para compartir la experiencia con familia o amigos, una combinación que está redefiniendo el concepto de vacaciones en el mar.
La amplitud de sus cubiertas, los camarotes independientes, las zonas comunes y la posibilidad de acceder a fondeaderos de difícil acceso gracias a su menor calado convierten a este tipo de embarcación en una alternativa para quienes priorizan la privacidad y la libertad de movimiento sin renunciar al confort.
A ello se suma una evolución tecnológica orientada a mejorar la eficiencia energética. Los nuevos modelos reducen el consumo de combustible e incorporan, cada vez con mayor frecuencia, sistemas híbridos y eléctricos, en línea con la transformación que vive el sector náutico.
Para Josep Antoni Llopart, director del Salón Náutico Internacional de Barcelona, este crecimiento refleja «un cambio profundo en la forma de entender la navegación y el mar, ya que se está imponiendo una visión más experiencial y accesible para todos los públicos».
Una experiencia que compite con el alojamiento vacacional
La evolución del mercado también está modificando la comparación entre las vacaciones en tierra y las experiencias a bordo. Mientras el precio del alquiler de apartamentos continúa aumentando en algunos de los principales destinos turísticos del Mediterráneo, el catamarán amplía su atractivo al combinar alojamiento, navegación y acceso a distintos destinos en un único viaje.
Según Nautal, el alquiler de un catamarán en España parte de 2.490 euros por semana en temporada baja y de 4.440 euros en temporada alta. Al distribuir el coste entre ocho y doce ocupantes, la diferencia frente a otras modalidades de alojamiento se reduce, incorporando además servicios y experiencias que trascienden el concepto tradicional de estancia.
Junto al crecimiento del chárter, el sector observa también el desarrollo de modelos de membresía náutica, que permiten acceder a embarcaciones mediante una cuota periódica sin necesidad de adquirirlas, una fórmula que está ampliando el acceso a la navegación recreativa.
El Salón Náutico de Barcelona refuerza el protagonismo del catamarán
La evolución de este segmento volverá a reflejarse en el próximo Salón Náutico Internacional de Barcelona, que se celebrará del 14 al 18 de octubre en Port Vell.
Fabricantes como Lagoon, Fountaine Pajot, Bali Catamarans, Excess Catamarans, Sunreef Yachts o Leopard presentarán sus últimas propuestas en un certamen que, edición tras edición, reúne la mayor exposición de catamaranes de Europa.
Según GM Insights, el mercado mundial de catamaranes alcanzó un valor de 4.500 millones de dólares en 2025 y mantiene una previsión de crecimiento anual compuesto del 7,1 % hasta 2035, impulsado por la expansión del turismo marítimo y el incremento de la demanda de embarcaciones de recreo.








