La historia de las artes decorativas españolas encuentra una nueva lectura en Solaz, la colección nacida de la colaboración entre Alfombras Peña y el interiorista y diseñador Lorenzo Castillo. El proyecto parte de una relación profesional desarrollada durante años y de un interés compartido por los textiles históricos, el coleccionismo y, de manera particular, por la tradición de la alfombra española.
El resultado traslada al presente un patrimonio textil que tuvo algunos de sus principales focos de producción entre los siglos XIV y XVII. Murcia, Alcaraz, Cuenca o Liétor fueron entonces centros de una manufactura especialmente reconocida, cuyas piezas forman hoy parte de colecciones y museos internacionales.
A partir de una investigación documental e histórica, Alfombras Peña y Lorenzo Castillo han recompuesto motivos vinculados a aquellas alfombras, tomando como referencia diseños del Renacimiento español y de la herencia musulmana. La intención, sin embargo, no pasa por realizar una reproducción literal de los modelos originales. En esta colección los dibujos históricos cambian de escala, determinados motivos se simplifican o se modifican y el color adopta un papel decisivo. La nueva paleta se mueve hacia tonalidades más naturales y luminosas, concebidas para integrarse en interiores contemporáneos manteniendo reconocible el carácter de las piezas que sirven como punto de partida.
El pasado, llevado al interior contemporáneo
La colección recupera técnicas y referencias históricas sin renunciar a un lenguaje actual. Una aproximación en la que el valor de la artesanía no reside únicamente en conservar una tradición, sino también en encontrar nuevas formas de incorporarlas a los espacios actuales.

El propio nombre de la colección resume parte de esa filosofía. Solaz, entendido como deleite, placer o disfrute, alude a una concepción de la alfombra que supera su dimensión estrictamente funcional. La pieza se plantea como un elemento capaz de definir una estancia a través de la textura, el color y los materiales, pero también como un objeto pensado para convivir con él y adquirir valor con el paso del tiempo.
Este componente sensorial se encuentra estrechamente ligado a su fabricación. Las alfombras de la colección están anudadas a mano en telares de alto lizo y realizadas con lana hilada a mano, junto a algunas piezas elaboradas en yute. El proceso se completa con tratamientos específicos de lavado y exposición al sol, empleados para conseguir una pátina que remite visualmente a la superficie de los ejemplares históricos.
Materiales, elaboración y permanencia forman parte de una misma idea de calidad. Frente a una aproximación basada únicamente en la apariencia, el proyecto reivindica la importancia del proceso artesanal, la estabilidad de los colores y la posibilidad de que una alfombra acompañe un interior durante décadas e incluso pase de una generación a otra.
Una nueva mirada sobre la alfombra clásica
Para Lorenzo Castillo, el proyecto surge también del interés por renovar la percepción de la alfombra clásica y acercar la tradición española a una generación vinculada al diseño y la alta decoración contemporánea.
Ese diálogo entre épocas se aprecia especialmente en el tratamiento de los patrones. La geometría, las composiciones vegetales y los códigos ornamentales procedentes de siglos anteriores se mantienen como referencia, pero se liberan de una lectura puramente historicista. El cambio de proporciones y, sobre todo, la revisión cromática permiten que las piezas dialoguen con arquitecturas, mobiliario y obras de arte de muy distinta procedencia.
La colección se inscribe de este modo en una visión del lujo alejada de lo ostentoso y más vinculada al conocimiento del objeto, a su procedencia y al tiempo empleado en producirlo. Una concepción en la que la singularidad reside tanto en aquello que se ve como en las técnicas, los materiales y la historia que existen detrás de cada pieza. Al mismo tiempo, Solaz busca reivindicar una tradición española que durante siglos tuvo un peso relevante dentro de las artes decorativas europeas. Recuperarla implica no solo revisar sus archivos y motivos, sino comprobar hasta qué punto ese lenguaje conserva vigencia cuando se sitúa en un contexto diferente.
Solaz estará disponible a finales de 2026 y celebrará su presentación oficial internacional en París, coincidiendo con Maison&Objet en enero de 2027. Una puesta de largo que situará de nuevo la tradición de la alfombra española dentro de uno de los principales escaparates internacionales dedicados al diseño y la decoración.








